Herramientas Personales
Usted está aquí: Inicio Psicoterapia Mi viaje al centro de la Terapia Gestalt Anatomía en movimiento

Anatomía en movimiento

Desperté y estaba ahí, en la cima…y a mi lado, todos los que en aquel ascenso me habían acompañado…y a nuestros pies todo un nuevo mundo con todos sus caminos abiertos para escoger.

Desde allí arriba podía volver la vista atrás y entender que aquella subida, tan costosa a tramos, podía ilustrar todo el proceso de contacto, un ciclo que había durado dos años, un proceso que me había mostrado quién soy y cómo he llegado a ser, quién puedo llegar a ser.

Un camino que me enseñaba cuál había sido el motivo de llegar aquí, cuál era mi deseo…

Permanezco diluida entre el entorno, perdida en este bosque, en este claro, sin apenas energía…
Apenas visible incluso para mí.
Los movimientos son imperceptibles en este estado de disolución…
Sí, eso es, como disuelta en el campo…Todo es tan quieto así…
Estoy en la calma que precede a la tempestad,
Asimilando mis últimos movimientos,
Esperando el próximo encuentro con el entorno…

Escucho voces, conocidas, queridas, voces que me rodean,
Algo se mueve en mí…es como si mis células decidiesen volver a reconstituirse en un algo, un cuerpo, una sensación….
Es como si un corazón empezase a latir dentro del cuerpo de la madre,
Sus primeros latidos… se está empezando a formar un ser.
Sensaciones recorren un cuerpo en formación, en diferenciación dentro de otro.
Mi cuerpo empieza a despertarse… siento la necesidad de sentir como persona,
Como alguien individual, diferente de lo que me rodea…

Surgen dudas… miedo al rechazo…miedo a ser diferente…
MIEDO A SER DIFERENTE.
Una parte de mi quiere permanecer confluyente con mi entorno,
Es más fácil no ser diferente, no destacar.
Disuelta, sin dejarme ver,
Es más fácil ser aceptado así, siendo como los demás, SIENDO LOS DEMÁS.
Entretanto mi necesidad sigue empujando,
Mi cuerpo no quiere acallar sus sensaciones,
Mis células están ya formadas como yo, vuelvo a ser yo,
Vuelvo a ser algo diferente, a ser algo más que forma parte del momento.
Siento mi cuerpo fuerte, me siento llena de energía,
La misma que me ha constituido como SER.

Abro los ojos, y ante mí se presenta el mundo, mi mundo,
Un campo lleno de estímulos pujando por ser elegidos,
Por llamar mi atención.
En mi campo se empiezan a destacar figuras,
Contornos de personas queridas.
Mi corazón late…la excitación nace.

Mi necesidad se dibuja, se entrevé,
Una necesidad que habla de agradecimiento,
De reconocer al otro ante mí,
Reconocer su labor en mi vida.

Empieza un debate interno, un juicio…
Voces en mí vienen a decirme que yo no sé hacer eso,
No sé  dirigirme hacía los demás para mostrarles lo que siento,
Es algo harto conocido por mis oídos…POR MIS OIDOS?
La introyección se contonea ante mí,
Amenazante, amenazándome con robar mi energía para dársela a otros…
Lucho contra voces que me recuerdan las palabras:
“No sabes comunicarte con los demás”,
“Sólo te ves a ti…”
“Eres una persona seca, introvertida, te aíslas…”
“Nunca muestras lo que sientes…”

Mi necesidad lucha fuerte,
Cansada de aceptar sin más esas voces que no son mías…
Es cierto,  puedo ser así, a veces lo soy,
A la vez que puedo y sé hacer de otra manera.

Levanto la cabeza y miro fuera de mí de nuevo,
Hay más que yo en esta escena, hay seres importantes hoy en mi vida,
Seres que me acompañan en este viaje, que sin ellos no seguiría,
Que hubiese abandonado…merecen ser reconocidos por mí.

Nuevas sensaciones recorren mi cuerpo,
Son como escalofríos que me hacen volver a replegarme en mí,
Volver a mirar dentro…
¿Y sí el otro no responde como yo espero? ¿Y si hay silencio?
¿Y si no aprecia mi esfuerzo, mi posición de riesgo…?
¿Me estoy exponiendo demasiado al entorno?

Mis ojos danzan entre mirar al entorno y mirarme a mí,
Y entre sus pasos me descubro saboteándome en mi baile...
¿Cuánto de todo esto hay en mí?
DEMASIADO.
Es como mirar al otro con un espejo delante,
Son mis dificultades.
Me reconozco en lo que temo del otro,
Reconozco mi torpeza ante el halago,
No me sé manejar con él, no estoy habituada a él…
No sé cómo me he de mover cuando aparece…
Y temo que al otro le pase lo mismo…
No confío en su hacer…y esa desconfianza me congela.

Y a pesar de todo, ansío tanto ser reconocida por el otro,
Saber que soy importante para alguien,
Que mi vida impacta en la del otro…
Pensar esto me da calor,
El suficiente como para fundir el hielo que cubre mi musculatura
Y seguir moviendo mi cuerpo hacia esas personas.

Avanzo hacia ellas,
Mi cuerpo se desentumece para, lentamente, alzarse, erguirse ante ellos.
Pero algo pasa en mi interior, en mi organismo…
Me asalta el miedo, la desconfianza…con otras vestiduras,
Quizás este no sea un buen momento para el otro…
Me digo en mis intentos de volver atrás, de frenar la energía.
Quizás interrumpo algo importante,
O simplemente, no sea lo suficientemente importante.
No precisan palabras…
Les voy a poner en una situación comprometida,
No van a saber cómo hacer….

Puedo imaginar la situación,
La imagino, les hablo en mi fantasía,
Ahí hay suficiente confianza, ahí sé lo que van a responder,
Los puedo inventar a mi manera.
Estos son pensamientos muy conocidos por mí…
¿Cuánto introyección?
¿Cuánto proyección?
No pueden más que devenir en retroflexión.
Vamos juntas, se ha hecho un hueco en mí,
De tal manera que ya no sé cuando soy YO
Y cuando habla ella.
Pero ahora sé que habla ella.
Mi necesidad es demasiado fuerte,
Mi yo esta fortalecido por una nueva energía,
Arraigado en un nuevo fondo en el que he invertido mi TODO,
Y no se merece esto.
No merece ser callado.

Y salgo a buscar,
Y me encuentro con mi entorno, con esa gente,
Con ELLOS.
Necesito tanto de ellos como ellos de mí,
Necesito reconocerles para que me reconozcan,
Y que acabemos siendo uno cuando nos necesitemos…

NOS…esa palabra…no me gusta…
Implica mi nulidad…dejar de ser YO por un momento,
O por todo el tiempo.
Me gusta ser YO, no quiero renunciar a ello.
No quiero necesitar al otro…me puede hacer débil.
Me pueden fallar y caer en el vacío.
No quiero tener que sufrir, lamer mis heridas por el otro.
Pero me miento…necesito del otro para ser yo,
No sería quien soy sin él.
No puedo hacerlo todo yo…
Y para ello he de reconocerlo.

Varias personas se alzan con fuerza ante mí,
Con más fuerza que el resto que involucran mi entorno.
Cobran forma y se encumbran para formarse en figura,
Mi figura,
Y toman energías del fondo, mi fondo,
Las energías cedidas por el resto de personas importantes en mi vida…

Patricia,
Deseo que algún día tú te sientas como yo ante ti,
Inmensa gratitud por los regalos que me haces en cada encuentro,
Por hacerme ver que esto tiene sentido,
Que puedo hacerlo, unas veces mejor, otras peor, pero puedo hacerlo.

Grupo,
……..no hay palabras.
Hemos hecho de mí un ser social.
Con vosotros ensayé una y otra vez el contacto con grupo,
Algo realmente difícil para mí cuando llegué aquí.
Me habéis hecho sentir diferentemente igual.
Gracias por participar en mi juego de la vida.

Gente “especial”,
De vosotros he aprendido tanto en tan poco,
Jamás me sentí capaz y vosotros me capacitasteis.
Ojalá algún día, no muy lejano, os pueda corresponder.
Os llevaré siempre conmigo.

Juan,
Estas ahí ayer, hoy y mañana.
Juntos y, a veces, revueltos…lo bonito de compartir.

Papa, Mamá,
Reconozco vuestra labor como padres,
Soy quien soy gracias a vosotros.
Estoy en este punto en parte por vuestro apoyo,
Sin vosotros ya me hubiese rendido.
Gracias por vuestra contribución en mí,
Por lo bueno y por lo malo,
Aunque realmente no sepa que es que.
Gracias por hacerme saber que formáis parte del entorno
Que siempre se vera afectado ante mi presencia.

…………..

Y así es como formamos un todo,
Donde pierdo, perdemos nuestros límites para formar una única cosa,
Un único ser.
Me gusta estar aquí, mezcladas mis células con las vuestras
Sin saber cuales pertenecen a quién…
Y aun así, no sé aun cuando,
Me gustará ser otra vez yo,
Para poder vivir de nuevo la experiencia de ser yo,
Para poder vivir de nuevo la experiencia de ser nosotros.
Para que esto tenga sentido,
Para que pueda seguir pasando….
Para formar, crear algo nuevo que venga a asistir nuestras vidas hoy
Y que nos ayuden en las de mañana,
Pensando en las de ayer.



Y sólo después de entender esto, de poder unir cada experiencia vivida aquí en algo más grande, pude ver que nunca cambié de mundo, que siempre estuve aquí, que no existen mundos diferentes tan solo grados de implicación distintos.
A mayor implicación, mayor Self, mayor vivencia, mayor conocimiento…

Era agradable sentir que nunca dejé mi mundo, mi casa, que todo lo vivido está aquí, que esto existe de verdad en un mundo real…
Y llegado al fin me di cuenta que no estaba más que en el principio de la posibilidad de otro camino, más profundo, más intenso.
Que había conseguido ver partes de mí que antes era incapaz, a la vez que podía comprender que siempre iban a haber partes inconclusas, partes por construir, y que esto era lo bello de vivir, podernos construir en cada ocasión, para cada ocasión, con la ayuda del otro.

Un gran camino se dibuja  ante nosotros, con una gran puerta, más grande que la anterior, apenas abierta, pero lo suficiente para poder entrever lo que detrás de ella hay. No me conformo con verla desde la rendija…quiero atravesarla, quiero vivirla…


Acciones de Documento

Centro de Salud Integral - L'Alcúdia de Crespins - Oliva
Teléfonos: 620 896 614 (Juan) - 639 817 626 (Eva) - Contacta con nosotros